La alergia al sol es una manera común de denominar a la fotodermatosis. Esta hace referencia a dolencias cutáneas que hacen que la piel sea muy sensible a la radiación ultravioleta. En consecuencia tiene lugar la fotosensibilidad patológica. Los problemas más comunes son la erupción polimorfa solar o la fotodermatosis idiopáticas adquiridas por ataques espontáneos.
Síntomas de la alergia al sol
Los síntomas que se derivan de la alergia al sol son diferentes teniendo en cuenta la fotodermatosis que padezca el paciente. Conoce, a seguir, las señales más habituales.
Erupción polimorfa solar
Por lo general, hay más mujeres que varones afectados con una tonalidad de piel clara (fototipo I/IV). Esta suele manifestarse desde la infancia hasta que la persona cumple los 30 años.
En estos casos, es habitual que haya antecedentes en la familia con esta condición. La erupción tiende a hacer acto de presencia en la primavera y a agravarse durante el verano por culpa del sol y del calor.
Eccemas en el tórax y el resto de la dermis y lesiones como pápulas, placas o vesiculoampollas son habituales en estos casos, además de picor.
Normalmente, estas heridas desparecen, como mucho, después de 1 semana de haberse manifestado y no dejan marca.
Dermatitis actínica crónica
Este síntoma de la alergia al sol conlleva eccemas fotosensibles, reactividad continuada a la luz, reticuloide actínico y dermatitis por fotosensibilidad.
Los hombres suelen sufrir más este problema que las féminas. Normalmente, los síntomas aparecen en el cuello, la cara y el dorso de las manos con un picor en hombres de avanzada edad. La comezón se va desarrollando hasta convertirse en lesiones eccematosas y pápulas.
Prurigo actínico
Las chicas en la pubertad, entre los 5 y los 10 años, son quienes más padecen este problema de salud. Como ocurre con la erupción polimorfa solar, los pacientes suelen a tener antecedentes familiares.
La erupción del prurigo actínico está presente durante todo el año. No obstante, en los meses de calor empeora.
Nódulos abiertos, pápulas, eccemas, costras y liquenificación son los síntomas que presenta la piel.
Fotosensibilización por sustancias químicas, endógenas o exógenas
Los pacientes que sufren de porfirias, fotosensibilidad y fotoalergias parecen de lesiones que recuerdan a las quemaduras por exponerse mucho al sol.
Vesículas, edemas, ampollas, eritema, quemazón, prurito, escozor e hiperpigmentación son los síntomas.
Descubre cómo aliviar las quemaduras del sol.
Hidroa vacciniforme de Bazin
A pesar de que no es muy común, puede ocurrir. Esta suele surgir en los pequeños hasta los 10 años que tengan un fototipo claro I/II.
Debido a una exposición larga al sol, suele aparecer en el rostro eritema. Esta se puede transformar en vesiculoampollas, las cuales dejan cicatrices cuando se tratan.
Fiebre y malestar generalizado son síntomas que acompañan a la eritema.
Causas de la alergia al sol

La fotodermatosis tiene lugar por una reacción a los rayos del sol que no es normal. Las causas pueden ser:
- Xeroderma pigmentosos, síndrome de Cockayne o síndrome de Bloom, es decir, por trastornos defectuosos de ADN
- Dermatitis actínica crónica por un problema inmunológico
- Urticaria solar, o sea, un rechazo de hipersensibilidad tipo 1
- Dermatosis exacerbadas por los rayos del sol
Tratamientos para curar la alergia al sol
El tratamiento para curar la alergia al sol debe ser el indicando teniendo en cuenta el tipo de fotodermatosis que sufre la persona y del tono de piel de esta.
Erupción polimorfa solar
Aplicar protectores solares que sean de un espectro amplio y no exponerse al sol es lo más adecuado en estas circunstancias.
Si el caso es más delicado, también se puede recurrir a la fotoquimioterapia profiláctica. El tratamiento tópico con el uso de corticoides es siempre la última opción.
Dermatitis actínica crónica
Los fotoprotectores de pantalla total que posean un potencial alergénico bajo son los recomendados en estos casos.
Prurigo actínico
El consejo en este caso es el de tapar o cubrir la piel lo máximo posible para intentar no exponer la dermis a los rayos solares. Usar fotoprotectores y la talidomina, en bajas dosis, son otras de las recomendaciones.
Urticaria solar
Para este problema, el tratamiento a seguir es la aplicación de fotoprotectores de amplio espectro además de no exponerse a los rayos del sol. Tomar betacarotenos y antihistamínicos también puede servir de ayuda.
Fotosensibilización por sustancias químicas, endógenas o exógenas
Para personas que tiene este problema se recetan antibióticos y se les aconseja que no tomen en sol mientras estén tomando los fármacos e incluso 3 días después de haber acabado el tratamiento.
Hidroa vacciniforme de Bazin
La fotoquimioterapia profiláctica y no tomar el sol son los tratamientos a seguir.
Para finalizar, en el siguiente vídeo podrás ampliar la información expuesta sobre la alergia al sol.